
Casualidades de la vida. La noche en la que el estadio Cartagonova tuvo una luz decente por vez primera en sus 22 años de existencia, al FC Cartagena se le fundieron los plomos. Fue en una segunda parte horrorosa en la que los de Juan Ignacio fueron borrados del campo por un talentoso y descarado Rayo Vallecano que bajó de la nube a una afición que llegó al recinto de Benipila esperando una exhibición parecida a la del estreno liguero. Al final, la gente se marchó disgustada, aunque con el convencimiento de que el batacazo en la Copa del Rey no afectará en la Liga. No debería.
El problema es que todos pensábamos que la plantilla de esta temporada mejora a la del año pasado y que el 'fondo de armario' albinegro tiene mejor pinta. Pero para poder afirmarlo habrá que esperar a futuras ocasiones. De momento, la actuación de algunos jugadores en el partido de anoche genera muchísimas dudas.
Cuando dos equipos quieren la pelota, suele verse buen fútbol. Pero no es una regla que se cumpla siempre. Sobre todo, si los que están en el campo no son los mejores. Cartagena y Rayo Vallecano son dos gotas de agua en el inmenso océano de la Segunda División. Proponen cosas en ataque y nunca esperan a que el rival falle. Quieren ganar teniendo el balón. Pero eso no significa que siempre vayan a jugar bonito.
El de anoche no fue un espectáculo bello. No tuvo nada que ver con el del domingo en Jerez, seguramente porque la alineación que anoche presentó el cuadro albinegro tampoco tenía nada en común con la de Chapín.
El Cartagena comenzó mandando. Tenía la pelota pero apenas inquietaba al Rayo Vallecano. Siempre la tenían los defensas y la falta de acierto de Iñaki Muñoz hacía que la ausencia de Longás se notara demasiado. Aún así, a los locales les bastó con la magia de Botelho y el interés de Toché para irse al descanso por delante. El santomerano se acercó al gol en dos ocasiones. La primera, tras un pase de Goria al que no llegó por muy poco. La segunda, en un disparo que se fue alto. En la tercera, no perdonó. Solo tuvo que empujar a la red un pase de Botelho, quien le robó la cartera a Yuma y fabricó el 1-0 con una fabulosa galopada por la izquierda.
Botelho, coreado
Lo cierto es que Botelho se convirtió anoche en el nuevo ídolo de la afición del FC Cartagena gracias a una notable actuación, que demostró que Juan Ignacio y Buitrago no se han equivocado al traerlo al Efesé. Fue lo único que se puede rescatar de una noche para olvidar.
Antes del asueto, Keko tuvo el 2-0, tras un fallo de la zaga visitante. Pero su intento de vaselina se quedó baja y el meta Martín le ganó la partida. Tras el descanso, desapareció el Cartagena. Julien e Iñaki Muñoz hicieron aguas en un centro del campo flojísimo. Y el Rayo, que tenía sobre el césped buenos jugadores, lo vio claro. Movilla y Rafael se comieron al doble pivote local.
Juli y Provencio empezaron a meter en problemas a la zaga del Efesé y Sandoval hurgó en la herida sacando a toda la artillería que tenía guardada en el banquillo: Trejo, Aganzo y Armenteros. Un lujazo. Como Víctor y Lafuente, que jugaron la última media hora, quisieron hacer la guerra por su cuenta, el ataque del Efesé no hacía daño al cuadro vallecano. En el otro lado del campo, ocurría al revés.
En un rechace, Provencio hizo el 1-1. El empate llegó tras una carambola en la que Rebollo eligió la opción más cómoda para un portero cuando un balón se queda suelto y botando dentro del área grande: no salir. Pero es que luego no tapó su palo y el delantero del Rayo marcó a placer.
El Efesé, que venía desplomándose desde el minuto 46, terminó de caer a la lona con el empate. Clavero derribó claramente a Trejo dentro del área. Melero López, que volvió a estar mal en su regreso al Cartagonova, sí acertó en la jugada clave de la noche. Y Aganzo engañó a Rebollo desde los once metros.
Sin reacción
Los de Juan Ignacio no tuvieron capacidad de reacción. De hecho, no tiraron a puerta en el segundo acto. Tras una majadería de Aganzo, el ex novio de 'Ronaldinha', quien perdió tres minutos tirado en el suelo cuando nadie le había tocado, llegó el gol de la sentencia. Fue en una gran acción personal de Trejo, quien completó 35 minutos magníficos y fue el verdugo de un Efesé que se despidió de la Copa a las primeras de cambio. Si es para triunfar en la Liga, bienvenida sea la prematura eliminación. Pasado mañana llega un Elche lanzado. Por eso, no sirve de nada lamentarse ahora.




Canal Efesé