El centrocampista sevillano Alejandro Campano, de 31 años, se ha ofrecido a jugar en el FC Cartagena, con el propósito de regresar cuanto antes a la Segunda División española y huir del infierno que está viviendo en el FC Vaslui rumano, equipo que cambió en julio por el Nástic de Tarragona, y en el que está viviendo un calvario. Su entrenador, el español Juan Ramón López Caro, ha denunciado que la directiva y los jugadores -salvo los españoles Campano y Rivas- le están haciendo 'mobbing'.
La directiva del Vaslui presiona al técnico, ex seleccionador sub-21, para provocar su dimisión y no pagarle así el millón de euros que costaría su destitución.
Varios jugadores contratados por López Caro, entre ellos Bodipo, han sido despedidos sin su acuerdo, y el dueño del club, Adrian Porumboiu, le critica abiertamente en los medios tras cada mal resultado. Después de seis jornadas el Vaslui ocupa el puesto 14 en la Liga rumana y ha sido eliminado de la Europa League. Por eso, Campano quiso fichar la pasada semana al Efesé. Pero el club escogió la opción de Keko. Al jugador le gustaría venir en el mercado invernal.



Canal Efesé