
El FC Cartagena tiene esta tarde una fantástica oportunidad de confirmar su excelente racha de juego y resultados (17 puntos de 21 en las últimas siete jornadas) ante un rival directo y en el segundo campo más difícil de la Liga. El Rayo Vallecano, un equipazo dirigido por un técnico atrevido y con futuro, José Ramón Sandoval, ha ganado siete partidos en su estadio, el 'fortín' Teresa Rivero. Empató ante el Recreativo (0-0) y sólo ha perdido una vez, ante el emergente Celta de Paco Herrera (1-3), rival del Efesé el próximo sábado en el estadio Cartagonova. Sólo el Betis (ocho triunfos y un empate en el Benito Villamarín) es más fiable que el Rayo cuando juega como local.
Para que el duelo ante los vigueses sea aún más atractivo, el Cartagena debe demostrar hoy en Vallecas su candidatura al ascenso. Porque la de esta tarde es una cita muy diferente a todas las anteriores. Por varios motivos.
Primero. Es un partido de cuatro puntos, ya que, salvo debacle, los dos equipos estarán arriba toda la temporada. Segundo. Vallecas es un campo pequeño en el que la pelota va de área a área con demasiada rapidez, por lo que los partidos suelen ser imprevisibles. Tercero, Rayo y Cartagena son, junto al Betis y los dos filiales, los equipos que mejor juegan al fútbol en esta categoría. Basan todo su fútbol en mantener la posesión del balón y en las acciones de combinación.
Salir con vida de Vallecas supondría una ratificación para el Cartagena. Sería el mejor ejemplo de que el equipo de Juan Ignacio, superadas ya todas las dudas de su tortuoso arranque de Liga, está preparado para una segunda vuelta en la que Betis, Celta, Rayo -e incluso Xerez y Numancia- amenazan con marcar un ritmo altísimo cada semana.
Elogios cruzados
«El Rayo es un gran equipo. En casa está muy fuerte y su campo es difícil. Allí hace muy bien las transiciones ofensivas y defensivas y además tiene muchos recursos ofensivos. Nos ganó bien en la Copa de Rey y sería bonito ganar este año allí, otra vez, y tomarnos la revancha por la derrota en la Copa. No van a notar las bajas de Trejo y Aganzo, porque tienen muy buena plantilla», dice el técnico del Cartagena, Juan Ignacio Martínez.
Por su parte, José Ramón Sandoval, preparador del Rayo Vallecano, espera un partido «muy difícil» porque el Cartagena «está muy bien trabajado, tiene mucha movilidad en el centro del campo, gente que hace mucho daño arriba y sobre todo es un equipo que intenta jugar siempre el balón. Si nosotros no se lo quitamos, vamos a sufrir, pero tengo tanta confianza y tanta fe en mis jugadores que creo que vamos a hacer un gran partido, como acostumbramos en Vallecas».
En los locales, la gran novedad es el ariete montenegrino Andrija Delibasic, quien no ha anotado ni un solo gol en lo que va de temporada y que hoy jugará por las ausencias de Trejo (sancionado) y Aganzo (lesionado). Delibasic, ex del Hércules, fue quien dijo el año pasado en la víspera del trascendental Cartagena-Hércules del mes de junio, que «mil herculanos valen más que cinco o diez mil del Cartagena». Armenteros, con diez goles, es la amenaza real del cuadro vallecano, que también pierde por lesión al central Amaya. Su sustituto será Borja Gómez.
En el Efesé, no han entrado en la convocatoria ni Clavero, quien sufrió en el entrenamiento de ayer una distensión en el adductor, ni Toni Moral, incapaz de superar sus molestias musculares en la zona isquiosural. El central Pablo Ruiz y el delantero juvenil Dani, de 18 años, son las novedades en la lista.
Lo lógico es que Txiki releve a Clavero, con lo que Botelho se mantendría de exterior zurdo. La otra opción es que el brasileño vuelva a actuar de lateral, con lo que Lafuente pasaría de la derecha a la izquierda e Iñaki Muñoz, cayendo a la derecha, formaría un 'trivote' con Mariano Sánchez y Longás. Dani, que ya dejó muy buenas sensaciones en la media hora que jugó en el amistoso contra el PSV, podría tener minutos en la segunda mitad.




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