
Iván Bolado no se quedó ayer en casa. Apareció por el estadio Cartagonova, se cambió junto a sus compañeros y saltó al césped del Cartagonova. Para sorpresa de los periodistas y de la media docena de aficionados que presenciaba en la tribuna baja del estadio el último entrenamiento de la semana, el delantero guineano -a quien el club le había dado vacaciones hasta el lunes- comenzaba a trabajar con su equipo, después de un mes en Guinea.
Bolado escuchó la charla inicial del técnico Carlos Ríos y, cuando sus compañeros comenzaron a preparar de forma específica el encuentro de esta tarde, comenzó a dar vueltas al campo (carrera continua) junto al preparador físico, Antonio Gómez. Luego se marchó al gimnasio, donde hizo trabajo de resistencia y musculación.
El director deportivo del Cartagena, Pedro Reverte, había anunciado el jueves que Bolado estaba «apartado» hasta el lunes. Ayer insistió en que «la situación del futbolista sigue siendo la misma y nuestros asesores legales están estudiando el caso, con el fin de tomar las medidas legales que sean oportunas. El lunes anunciaremos cómo queda este asunto».
El lorquino explicó que «el chico habló con su gente después de reunirse con nosotros y el jueves por la noche nos llamó diciendo que él tenía derecho a entrenarse. Nosotros tampoco queremos tener problemas ni cometer ninguna torpeza. Por eso, decidimos que se entrenara, aunque sin entrar en la dinámica del equipo. También es cierto que para todas las partes es mejor que Bolado esté trabajando y no pierda la forma a que se queda en su casa sin hacer nada», alegó el director deportivo del Cartagena.
Reverte le está buscando una salida al futbolista. Él y su representante, Joaquín Bárcena, están ofreciendo al futbolista a equipos de Qatar, Rusia y Bulgaria, que son los tres países cuyos campeonatos tienen todavía abierto el mercado de altas y bajas. Parece difícil encontrarle un buen destino.



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